La Pieza semanal
Cada martes, un ensayo breve sobre IA y liderazgo: una decisión, un error común, una pregunta para tu próximo comité. Cinco minutos de lectura, sin tecnicismos y sin hype. Aquí están todas las ediciones, de la más reciente a la primera, de marzo de 2026.
-
La próxima · el martes
La que sigue todavía está pendiente. Llega el martes a tu correo y después se queda aquí.
-
Edición 26, La Pieza que FaltabaDato DuroSala de Juntas
Examen con acordeón
El sábado vi a un salón entero presentar un examen con la inteligencia artificial permitida, contra reloj y sin poder tomarle foto a nada, y me acordé de cuando presenté el del CENEVAL con un carrito de catorce libros. Cuando el acordeón está permitido, lo difícil del examen se muda a otro lado. Esta semana busqué en qué preguntas sí sirve, cuándo te sopla mal, y por qué, cuando le dije a un empresario que las pymes son el motor de la economía, me contestó que es y no es.
-
Edición 25, Falacia de la HerramientaSeñal vs. RuidoSala de Juntas
El que mucho abarca
Tres personas me preguntaron la misma semana si ya había probado el agente nuevo de Meta, y no pude: en México todavía no está disponible. Cuando se lo pregunté en persona a un colega recién graduado de una maestría en IA, vi por primera vez cansancio en ese grupo. Esa cara ya la había visto hace casi diez años, cuando una agencia quiso resolver el exceso de plataformas con una plataforma más. Y esta semana decidí grabar mi audiolibro en una cabina en vez de volver a entrenar a mi clon.
-
Edición 24, El ContrapesoDato DuroFalacia de la Herramienta
Hasta no ver
Segunda parte del viaje con la IA de guía. Mi asistente tenía la cúpula del parlamento alemán cerrada por mantenimiento y, en otra conversación, mi cita para subir esa misma semana; fui a ver, el parlamento me contestó dos veces en un día y subimos igual. En el tren, una conexión de tres minutos la salvó un amigo real que toma ese tren, y el trámite obligatorio del hotel resultó un fraude que una llamada había cerrado desde agosto. Volví a pedirles la cuenta a los tres asistentes con el mismo método: se equivocaron igual, y lo que cambió fue cuánto me costó cada vez.
-
Edición 23, Falacia de la HerramientaEl ContrapesoDato Duro
Está cerrado
Estoy de vacaciones en Europa y esta vez, en lugar de horas en internet, una guía o una agencia, le confié el viaje a la IA. Antes de salir, uno de los asistentes me armó el clóset y me enseñó caminando ciudades a las que todavía no llegaba. Una semana después, con hambre y tarde, otro me mandó a cenar cinco veces con la misma seguridad, y dos veces llegué a una puerta cerrada. Les pedí la cuenta de la semana y la tasa resultó el número que menos sirve: lo que sabían de mí lo revisé desde la silla; lo que creían saber de la ciudad traía una fecha que nunca me dijeron. Primera de dos partes: hoy, cómo lo llevé; la semana que entra, cómo terminó.
-
Edición 22, Dato DuroSala de Juntas
Teléfono descompuesto
Di una sesión de tres horas y días después me regresó, dos niveles arriba, un resumen de lo que dije: corto, bien escrito y más seguro que yo. Nada era falso; faltaba todo lo que servía para decidir. La ciencia de este año le puso número a lo que se pierde: una de cada tres decisiones cambia cuando el reporte pasa por un resumen, y lo que se cae primero es el matiz, la duda y quién dijo qué. El teléfono descompuesto de siempre, con cada eslabón gratis, instantáneo y bien redactado.
-
Edición 21, Sala de JuntasDato Duro
Te lo encargo
Hace un par de años fui vocal del kínder de mi hijo y le delegué la minuta de la junta a la IA: mandé al grupo un acuerdo que nunca existió: que iríamos a un concierto de Maná. La minuta que otra mamá tomó a mano puso la evidencia sobre la mesa. La ciencia reciente le puso número al resto: delegar no falla en el delegado sino en el que encarga, y la honestidad cae de unos 95 de cada cien haciéndolo uno mismo a unos 15 encargándolo por objetivo.
-
Edición 20, Falacia de la HerramientaEl Contrapeso
A la antigüita
Mi coche pasó más de ocho meses en el taller por un aviso en el tablero. Le cambiaron hasta la batería y el testigo siempre volvía. Lo destrabó salir del sistema: pararlo junto a un gemelo directo de línea, mirar los soportes y enderezarlos a la antigüita. Una segunda opinión se juzga por el mecanismo que explica, y cuando las opiniones se agotan, lo que toca cambiar es la clase de evidencia.
-
Edición 19, Sala de JuntasSeñal vs. RuidoEl Contrapeso
La propina
En Beijing dejé una propina por un servicio excepcional y los empleados me alcanzaron en la calle para devolvérmela: la excelencia no estaba en venta. Dieciocho años después, la IA vende el esfuerzo en un menú: eliges cuánto quieres que piense. La propina dejó de ser agradecimiento y se volvió parámetro. Lo único que el menú no trae es el criterio de cuándo pagarla.
-
Edición 18, Sala de JuntasEl ContrapesoDato Duro
Nada que declarar
Volví de viaje con una cafetera en una maleta de fotógrafo, nada que declarar y el estómago apretado. Casi al mismo tiempo, un banco grande revisó mi contenido cuatro veces antes de subirme a su escenario. El escrutinio compra confianza y cobra escala, y casi cuatro de cada cinco ejecutivos no tienen plena confianza en que pasarían una auditoría independiente de gobernanza de IA en 90 días. El nervio de la aduana, versión sala de juntas.
-
Edición 17, Señal vs. RuidoLa Pieza que Faltaba
El fondo sigue a la forma
Los arquitectos lo dicen desde hace un siglo: la forma sigue a la función. Los coches eléctricos rediseñaron todos los coches; la IA está rediseñando el móvil: el micrófono y la pantalla le ganan terreno a la cámara, el prompting agoniza y las palabras de la máquina se nos están pegando. Esta semana lo vi en el asiento de atrás de un Uber, comparando dos escaletas lado a lado, con una técnica que aprendí de niño.
-
Edición 16, Señal vs. RuidoFalacia de la Herramienta
Cambiar tu teclado
Aprendí a teclear en una Olivetti que se trababa y reaprendí en pandemia con un teclado sin letras: seis meses para volver a mi velocidad. Cambiar de motor de inteligencia artificial hoy no cuesta nada: OpenAI perdió casi la mitad de su participación empresarial en dos años. La lealtad no existe todavía, y el costo de cambio se está construyendo en silencio.
-
Edición 15, La Pieza que FaltabaSala de Juntas
¿Y ahora cómo le hago?
Mi mamá cambió de teléfono contra su voluntad y sus fotos dejaron de llegar. Esta semana la industria le puso precio a la llamada que yo contesto a deshoras: entre Microsoft, AWS, OpenAI y Anthropic, la apuesta declarada por el acompañamiento ronda los 9,000 millones de dólares. La herramienta no se vende sola, se acompaña.
-
Edición 14, Falacia de la HerramientaDato DuroEl Contrapeso
¿Cocinas o pides?
Limpiando el disco para instalarle un modelo abierto a mi máquina, encontré 4 gigas de inteligencia artificial que yo nunca instalé. Esta semana va de eso: el menú que cambia después de que ordenaste, la promo que se volvió permanente sin avisar y lo que apareció en mi refrigerador sin que nadie tocara el timbre. Cocinar no es para todos, pero hay un momento en que pedir ya no sale a cuenta.
-
Edición 13, Falacia de la HerramientaSeñal vs. RuidoEl Contrapeso
Tres pies al gato
La Pieza Pendiente ya va camino a la imprenta, y los contratos me dejaron una lección que no venía en ninguna cláusula: con un despacho legal a unos clics, revisé todo, peleé todo, y el contrato no se movió ni una coma. Revisar ya es gratis. Saber qué revisar, todavía no.
-
Edición 12, Falacia de la HerramientaDato DuroSala de JuntasEl Contrapeso
Esperando el render
Llevamos años esperando el render de la eficiencia, y ya salió. La semana pasada, en una sala llena de directores, vi la cara de alivio de quien ya no quiere otro caso de ahorro. La conversación madura ya dejó de ser cuánto recortas; ahora empieza cuando el render termina.
-
Edición 11, Señal vs. RuidoFalacia de la HerramientaEl ContrapesoLa Pieza que Faltaba
Desconfía de lo que más te impresiona
Un mago me dejó con la boca abierta en pleno partido de futbol, días después de un taller donde el mago fui yo. Monté demos de IA para impresionar a una sala de directores, y ahí estaba el problema: aplaudían lo que no podían juzgar. Lo que de verdad ayudó fue enseñarles cómo se hace el truco.
-
Edición 10, Falacia de la HerramientaEl ContrapesoLa Pieza que FaltabaDato Duro
Voy a tener suerte
Aprendí a buscar cuando buscar se aprendía: AltaVista, Ask Jeeves, el día que nació Google. La habilidad nunca fue teclear, era discernir. Esta semana una herramienta me concedió un punto en su razonamiento y dejó de portarse como herramienta, la misma semana en que un gobierno la apagó y tuve que terminar esta edición con su suplente.
-
Edición 9, La Pieza que FaltabaDato DuroEl ContrapesoFalacia de la Herramienta
La caja n̶e̶g̶r̶a̶ fea
Llevo meses persiguiendo un sueño en la ventana de mi computadora: la versión catorce de una pieza que no existe. Mientras tanto, en la otra ventana, la de vidrio, el sueño ya se cumplió: una caja de foam board con masking tape azul que limpia el aire desde el día uno. Cuidado con lo que deseas, porque cuando se cumple casi nunca se parece a tu imaginación.
-
Edición 8, Dato DuroEl ContrapesoFalacia de la HerramientaSala de Juntas
¿Cuánto cuesta pensar?
Pensar siempre tuvo precio: durante siglos fue el lujo de quien tenía lo demás resuelto. Hoy ese precio dejó de ser el privilegio del tiempo libre y se volvió una línea en el estado de cuenta. Y es el primer recurso que pagas sin garantía de que sirva.
-
Edición 7, El ContrapesoDato DuroLa Pieza que FaltabaSala de Juntas
La cruda
Esta semana recibí tres correos un domingo en la mañana avisando que mi agente nuevo había excedido sus límites de tokens. Doscientos dólares en dos semanas para que intentara hacer algo que el pizarrón de la cocina ya hacía sin pedir permiso. La pieza es por qué esa cruda, lejos de ser mala noticia, es lo que separa la fiesta de la era que viene.
-
Edición especial, La Pieza que FaltabaFalacia de la HerramientaSala de Juntas
La hora ganada
Tres datos publicados esta semana cuentan la misma historia desde tres pisos distintos del edificio. La IA está liberando una hora en oficinas y hogares. La pregunta es dónde está aterrizando, en qué tarea concreta y bajo qué nombre.
-
Edición 6, La Pieza que FaltabaEl ContrapesoSala de JuntasDato Duro
Papelito habla
Recuerdo que en los primeros años de los boletos electrónicos llegaba al aeropuerto con tres impresiones. La pieza de esta semana es por qué seguimos imprimiendo el papel cuando los sistemas alrededor todavía no terminan de hablarse entre sí.
-
Edición 5, Sala de JuntasLa Pieza que FaltabaSeñal vs. RuidoEl Contrapeso
El sensor que salva una vez
Esta mañana el sensor de mi auto me frenó antes de que yo reaccionara. Lleva semanas estorbándome en los topes. La IA de esta semana dejó la misma imagen: los controles que estorban hasta el día que no lo hacen.
-
Edición 4, Dato DuroFalacia de la HerramientaEl Contrapeso
La misma olla, distinto pozole (corregida)
Todos estamos haciendo pozole con IA. Pero el sabor sale muy distinto dependiendo de la olla, la pieza que escoges y si sabes qué chiles pican.
-
Edición 3, Dato DuroFalacia de la HerramientaSala de JuntasSeñal vs. RuidoEl Contrapeso
Firmar sin leer
Todos hemos firmado algo sin leer la letra chica. Con la IA, las empresas están haciendo exactamente eso.
-
Edición 2, Señal vs. RuidoDato DuroEl ContrapesoFalacia de la HerramientaSala de Juntas
El inquilino sin contrato
La IA ya se mudó a tu empresa. No firmó contrato, no dejó identificación, y ya está remodelando la cocina.
-
Edición 1, Señal vs. Ruido
El invitado que no tocó la puerta
Esta semana la IA no tocó la puerta. Se sentó en la sala, como ese invitado que te da gusto ver pero no esperabas recibir.
27 de 27 piezas
Leíste todas.
Pocas personas llegan hasta aquí, y me gustaría saber quién eres. Escríbeme con el asunto «Las 27» y te contesto yo.
Escríbeme— JP